Después de un día de playa, la piel suele pedir algo bastante simple.
Quitar la sal.
Quitar el protector acumulado.
Sentirse limpia.
Sentirse cómoda.
Y volver a notar cierta calma después del sol, el viento y el mar.
No hace falta montar una rutina imposible.
Hace falta hacer lo correcto.
Lo primero: limpiar sin castigar
Después de la playa, la limpieza tiene todo el sentido del mundo.
Has acumulado protector solar, sudor, sal y quizá arena fina.
Un limpiador como el Acne Purifying Face Wash puede ayudarte a retirar esa sensación de acumulación sin necesidad de frotar agresivamente.
Qué hacer después
Depende del día y de cómo sientas tu piel.
Muchas veces, después de la playa, la mejor rutina es la más razonable:
- limpieza;
- un paso de cuidado si te apetece, como un sérum;
- confort e hidratación;
- y para el cuerpo, un aceite agradable de utilizar.
La piel del cuerpo también nota la playa
No solo el rostro.
Piernas, hombros, brazos o escote también pueden sentirse más secos después del sol y la sal.
Ahí puede tener mucho sentido un producto como el Omega 6-9 Body Oil.

Qué no hace falta hacer
No hace falta utilizar un exfoliante fuerte cada vez que vuelves de la playa.
No hace falta mezclar todos tus activos en la misma noche.
No hace falta castigar la piel para sentir que la has “compensado”.
A veces el mejor skincare postplaya consiste en devolver confort, no en sobretratar.
Entonces, ¿cómo sería una rutina postplaya sencilla?
Limpieza.
Una rutina corta.
Cuidado corporal.
Y al día siguiente, protección solar otra vez.